Para conocer mejor el Espacio
Natural observaremos
detenidamente todos los
elementos que encontremos
en la visita. Por esta razón
realizaremos diferentes
actividades que nos ayudarán
en esta labor.
No se trata de unas jornadas
para especialistas. Basta con
tener curiosidad y estar
dispuestos a mirar las cosas más
allá de la primera impresión.
Observación de fauna
Se facilitarán unos prismáticos para poder
contemplar las aves que aparezcan al
paso. También se contará con el apoyo
de un telescopio para poder realizar
observaciones a distancia, con el
propósito de no molestar a los animales.
Apuntes botánicos
A lo largo de los paseos
la vegetación nos
proporciona información
valiosa sobre el lugar y que
podremos ir conociendo a
través de las explicaciones
del guía. La fotografía de
plantas es un buen pretexto
para llevarnos auténticas
impresiones naturales.
Rastreo
Muchos animales, sobre todo los mamíferos,
son nocturnos y muy cautelosos. La mejor
manera para detectar su presencia es buscar
sus huellas y restos de haber comido.
Aprenderemos a diferenciar los rastros que
encontremos en los paseos.
Aproximación
al patrimonio
histórico y cultural
En el entorno rural de
los Espacios Naturales se encuentran las claves
para comprender cómo sus habitantes se han
adaptado a vivir en el lugar.
Adobes, piedras, encestados, sillerías,… los
elementos básicos de la construcción popular
o señorial empleados desde hace siglos, nos
hablan de la geología del lugar y de su pasado
histórico. Además, el arte y las tradiciones son
fuente de inspiración para entender nuestras
relaciones con el entorno.
Todas estas actividades
se adaptan al lugar,
se preparan para no
causar molestias en el Espacio Natural y son
diseñadas pensando en
grupos de un máximo
de 15 personas.
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